03/01/11

Mensaje Sai del día -año 2010 (completo)



Om Sri Sai Ram


Mensajes de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
  
Pizarra de  Prashanti Nilayam


Año 2010
(completo)


Traducción: Herta Pfeifer



Enero

1.         En todo lo que hagan, usen toda la energía y el talento de que están dotados, para hablar y actuar con la verdad. Puede que fracasen al principio, y puede que enfrenten dificultades y sufrimientos. Pero es seguro que al final triunfarán, logrando la victoria y la bienaventuranza. Cada uno de ustedes debe prestar constante atención a sus propios hábitos y rasgos de carácter. Recuerden siempre la máxima: Sathyameva Jayate (Lo único que triunfa es la Verdad). Ustedes, a través de su comportamiento y estilo de vida, pueden tomar conciencia de la Verdad y del Paramatma (el Ser Eterno).

2.         Las manchas del corazón se lavan con la vida moral y con el cumplimiento del deber. Puede llegar una época en que te hayas cansado o estés débil; entonces debes orar así: "Oh Señor, las cosas han superado mi capacidad. Siento que esforzarme más es una exigencia demasiado fuerte. Por favor dame fuerzas." Al principio, Dios permanece a cierta distancia, observando tus esfuerzos como un maestro que se ubica aparte mientras el estudiante escribe las respuestas a sus preguntas. Luego, cuando abandonas tu apego al disfrute y te dedicas a buenas acciones y al servicio, Dios se acerca para alentarte. Porque Él es como el Dios Sol, que permanece fuera de una puerta cerrada. Dios no anuncia Su presencia ni golpea a la puerta; Él simplemente espera. Cuando abres la puerta aunque sea un poquito, la luz del Sol se precipita dentro, y rápidamente expulsa a la oscuridad. Así también, cuando  buscas la ayuda de Dios, Él está presente a tu lado, con Sus manos extendidas para ofrecer asistencia. Lo único que se requiere es la sabiduría de recordarle, y el discernimiento de orarle y pedirle.

3.         Para poder crecer en la espiritualidad, el fundamento es una vida ética. Esta vida ética se basa en el discernimiento entre la verdad y la falsedad. Así como se retiene la perla y se descarta la concha, debes aceptar la verdad y rechazar lo no esencial. Para lograrlo deben existir tanto el esfuerzo individual como la Gracia Divina. Debes practicar constantemente la gran lección de que el cuerpo y el alma son distintos. Este es un ejercicio altamente beneficioso. Te servirá para darte cuenta de la Verdadla Verdad de que la Divinidad reside en todos.

4.         Sin darte cuenta, puedes crear y desarrollar en ti mismo una abundante variedad de hábitos y actitudes egoístas, que te causen gran malestar. El impulso para que esto ocurra proviene del complejo de poder; la codicia por poder y riquezas. Puede que te sientas eufórico por ser muy rico, talentoso y sabio. ¿De dónde adquiriste estas cosas? Hasta puede que proclames haberlas ganado con tu propio esfuerzo, pero indudablemente las recibiste de alguien. La fuente de la cual se origina todo poder es Sarweshwara (el Señor de Todo). La omnipotencia pertenece sólo al Señor de todos los seres. Ignorar la omnipotencia, y engañarnos a nosotros mismos creyendo que el pequeño poder que hemos adquirido es realmente nuestro, es sin duda Ahamkara (engreimiento). Ahamkara es causa de pesar, y debe ser desarraigado desde adentro. No subsistirá en una persona llena de devoción auténtica, que sea reconocida por las características de amabilidad, amor, paciencia, tolerancia y gratitud. Por lo tanto, busca desarrollar en ti mismo estas virtudes.

5.         En esta creación, la sabiduría está envuelta en ignorancia. Mientras la lámpara arda, habrá una sombra debajo de ella. Esto es inevitable. De la misma manera, cuando arde la llama de la ilusión, exactamente por debajo persiste la sombra de la ignorancia. Sin embargo, el Conocimiento de Sí Mismo destruye la ignorancia y hace que brille la sabiduría, tal como el amanecer ilumina al mundo entero otorgando paz y bienestar. Para alcanzar este resultado de la paz, es sumamente crítico el esfuerzo. La mente está condicionada como buena o como mala, por el medio ambiente. Los reformadores de hoy no procuran transformar las cualidades de la gente. Tratan de producir la igualdad en temas económicos, en la vida exterior. El sólo mejorar el estatus económico no acarreará una paz duradera. La paz perdurable sólo puede obtenerse cuando se moldea y desarrolla el carácter. Existe una necesidad urgente de reformar el carácter, a través del Conocimiento de Sí Mismo. Sólo esta reforma dará frutos, los frutos de la paz y la bienaventuranza eternas.

6.         La cultura debe ser dirigida a la reforma de nuestro propio carácter. Junto a esa reforma, y en la medida en que sea lograda, también puede adecuarse el estándar exterior de vida. Todos deben ser entrenados en las técnicas para el disfrute de la paz y la felicidad. Éstas no dependen del mundo externo, visible y objetivo. Por lo tanto nada se gana con preocuparse o discutir sobre el mismo. Debes refugiarte todo el tiempo en la contemplación de la Divinidad. Recuérdate a ti mismo que el cuerpo está sujeto a cambios, es temporario y pasible de declinación. Sólo cuando todos y cada uno de los aspirantes estén conscientes de esta verdad fundamental, se podrán establecer en la Tierra la ecuanimidad, la igualdad y la alegría.

7.         Quien ve una olla puede saber claramente y por sí mismo, que se trata de una olla, ¿verdad? Siendo así, ¿cómo ocurre que nos identificamos con el cuerpo, tan sólo porque el apego nos hace sentir que es nuestro? Este apego se llama Ajnana, o bien la cualidad de "Mío". El Atman carece de forma y está libre de toda mutación. No tiene deseos, impulsos ni intenciones. Está libre de apego. Por lo tanto las aflicciones del mundo (Thaapathraya) no lo afectan. Siempre reconoce que no es el hacedor, y permanece como testigo, como el loto, que crece en el agua sin ser afectado ni sufrir apego por ella.

8.         El Ser Divino puede ser percibido tan sólo cuando poseemos el discernimiento para liberarnos de la esclavitud. Debes transformar tu intelecto para que sea puro y agudo. Los ignorantes, para quienes está fuera de su alcance comprender al Ser Divino, son engañados por la creencia de que pueden obtener alegría del mundo objetivo experimentado por sus sentidos. Si tan sólo reflexionaran un poco, se les haría claro como el cristal que hasta esa alegría que experimentan es un regalo de Dios. El Néctar Divino está presente en todas partes, en todo momento. Como aspirante maduro, capacítate en abandonar la reluciente falsedad del mundo objetivo, deléitate en la alegría de la Divinidad, y alcanza la paz. ¿Beberá acaso la abeja un jugo amargo?

9.         Mediante un simple esfuerzo de intención, uno puede en un instante imaginar una escena en América. Sin embargo, ¿se la puede experimentar de verdad en ese mismo instante? No, no se puede. Es inútil imaginarla y construirla en la fantasía. Debe ser experimentada en mente, palabra y cuerpo. De la misma manera, la paz auténtica no puede obtenerse por el sólo saber y aprender acerca del Ser Divino. Incluso puedes creer firmemente que en saber y aprender se halla la alegría, pero esto no te sirve de nada. Debes consagrar tu vida a ganar esa alegría y experimentarla, y someterte a la disciplina necesaria para adquirirla. Sólo entonces mereces la Gracia del Señor, y de ella recibes el amor y la paz eternos.

10.     Disfruta siempre la paz que resulta de la cesación de todas las agitaciones mentales. No permitas que la mente corra tras esto o aquello. Entrénala para que permanezca callada. Manténte apartado y distante de las reacciones mentales causadas por el contacto con el mundo externo. Entonces podrás llegar a ser la sola Existencia, Sath. Este es el estado que se encuentra más allá del ámbito de los sentidos. Esta es la verdadera Sakshaathkaara, la Meta de la Vida.

11.     Se dice a menudo: "Daivam Manusha Rupena". Significa que Dios encarna bajo la forma de los seres humanos. La Divinidad no es una entidad separada. Es inmanente en la humanidad. Dios encarna como un ser humano para recordárnoslo, y redimir a la raza humana. Es por eso que el nacimiento humano se considera altamente sagrado. La forma humana es un conglomerado de los cinco elementos, a saber: tierra, agua, fuego, aire y éter. El Poder Divino que hace funcionar a los cinco elementos es llamado Atma, el Ser Supremo. El Atma no tiene forma alguna. Trasciende a todos los nombres y todas las formas. Por lo tanto, no te engañes creyendo que Dios está confinado a una forma específica. Recuerda siempre: Dios es Amor y el Amor es Dios.

12.     Debes entender la diferencia entre Educación y Educare. La educación está orientada a la información. Educare está orientado a la transformación. La educación está limitada a los niveles físico y mental. La eduación tiene sus raíces en Educare. Educare está relacionado con nuestros sentimientos profundos, y con la pureza del corazón. Nuestra palabra, nuestro canto y nuestro estilo de vida (Maata, Paata y Baata) deben originarse del corazón. Esta es la esencia de Educare. Sólo quienes estén dotados de conocimiento práctico y sabiduría serán capaces de entender y apreciar el concepto de Educare. Aún habiendo adquirido una cantidad de títulos, si careces de pureza de corazón, no puedes llamarte realmente educado.

13.     La Divinidad es una sola. Los nombres y formas pueden variar, pero el Principio Divino inherente es uno y el mismo. Por ejemplo, un salón puede estar adornado con una cantidad de lámparas. Pero la corriente eléctrica que fluye por ellas es la misma. De la misma manera, los dulces pueden ser muchos, pero el ingrediente esencial en ellos, el azúcar que imparte la dulzura, es el mismo. A menudo nos guiamos meramente por los nombres y las formas, olvidando la realidad.

14.     Todo ser humano debe tener esencialmente tres cualidades: Nischalathwa, Nirmalathwa y Nirmohathwa (estabilidad, pureza y desprendimiento). Quien posea estas tres cualidades es en verdad Dios mismo. No necesitas preguntarle a los demás si eres bueno o no. Tu conciencia es tu propio juez. Debes pensar siempre en Dios. La gente adora a Dios y canta Su gloria, pensando que Él está presente en algún lugar lejano. En el pasado hubo muchas Encarnaciones Divinas, pero el Principio Divino inherente en todas ellas es uno y el mismo. Tu corazón es el verdadero templo de Dios. Por lo tanto, llena de Amor tu corazón.

15.     Ante todo, debes darte cuenta de que la Divinidad está presente en todas partes. Que todas tus acciones sean placenteras a Dios. Has venido de Dios y estás viviendo en Dios. Todas tus acciones deben, por lo tanto, ser consagradas a Dios. Cuando sigas este camino sagrado, finalmente te fundirás en Dios. Dios es Bhaavapriya (amante de los sentimientos profundos), no Baahyapriya (amante de las apariencias externas). Él ve los sentimientos detrás de tus acciones. El mundo se interesa por Bhaayam (la exhibición exterior) pero Dios se interesa por tu Bhaavam (sentimiento). Por lo tanto, en primer lugar purifica tus sentimientos.

16.     En todos hay amor, y en cada uno. Nadie está privado de amor en este mundo. A veces la gente puede hablar de ti con mala intención. Esa crítica no te debe perturbar. Si alguien te critica en voz alta, sus palabras se desvanecerán en el aire. Si te critican para sus adentros, entonces sufrirán ellos mismos. En ningún caso serás afectado. Así debes practicar el cultivo de la ecuanimidad. Entonces no estarás eufórico por el elogio ni deprimido por la crítica. Si deseas alcanzar a Dios deben ser armónicos tus pensamientos, palabras y acciones. La armonía de pensamiento, palabra y obra es el signo de una persona noble; quienes carecen de esta armonía son malvados.

17.     Dios está presente en todas partes; no hay lugar en donde no esté presente. No hay forma que Le sea ajena. Sin embargo buscas a Dios, pensando que está en algún lugar distante. Pero Dios está frente a ti, detrás de ti y a tu lado. Cada persona de las que están a tu alrededor es una encarnación de Dios. Sin embargo no consideras a quienes te rodean como encarnaciones de la Divinidad. Miras su forma, y los consideras meros seres humanos. Olvida la forma. Establécete firmemente en el sentimiento de que mires donde mires, sólo está Dios. Es sólo Él quien lo provee todo para nuestro sustento. Ves la dualidad en el mundo porque te guías por los nombres y las formas. Si vieras más allá de los nombres y las formas, hallarías la unidad en todas partes.

18.     Algunas personas están inmersas constantemente en pensamientos mundanos. Algunos se consideran muy inteligentes, y acumulan conocimiento libresco. Ese tipo de erudición es en realidad como una alergia. Cuando se les comienza a extender la alergia, la energía se les va agotando. Lamentablemente hoy estamos desarrollando alergia en vez de energía. No sigas cavilando sobre si algo es bueno para ti, o no. Todo es bueno. Pase lo que pase, considera que es bueno para ti. Cuando cultives esta actitud, todo se volverá bueno para ti. Sé siempre cariñoso y alegre. Lo único que te protege y sostiene es el amor.

19.     Todo aspirante se debe esforzar por mantenerse alejado del tumulto, la falsedad y las crueldades del mundo, y por practicar en todo momento la verdad, la rectitud, el amor y la paz. Este es el auténtico camino de la devoción. Quienes buscan la unión con Dios deben descartar como deleznables tanto el elogio como la calumnia; el aprecio y el ridículo; la prosperidad y la adversidad. Ninguna alma grande, ni aún los Avatares (encarnaciones divinas) pueden escapar a la crítica y la calumnia. En tal situación ellos no ceden, sino que se aferran a la verdad. Reconociendo esto, sumérgete en libros sagrados y en la compañía de los devotos del Señor. Desiste de discutir tu creencia o convicción con personas ignorantes. Cuando seas rico en la experiencia de la devoción y de la toma de conciencia, entonces podrás mezclarte libremente con ellas, y hasta orientar a los demás hacia la verdad que has visto y experimentado.

20.     No dilapides los medios de adquirir la felicidad permanente y completa, en tu ofuscamiento por el apego y las atracciones de la alegría temporal. Debes cumplir con tus deberes espirituales en completa devoción. La Divinidad no puede ser conocida sin fe y constante dedicación (Shradda). Sólo a través del amor (Prema) llegan la fe y la constante dedicación. A través de la fe y la dedicación llega la sabiduría (Jnana). Mediante la sabiduría alcanzas la devoción trascendental hacia Dios. Sólo a través de esta devoción trascendental lograrás la unión con Dios.

21.     Toda persona puede darse cuenta de su parentesco con el Señor, mediante la adquisición de estos tres instrumentos: (1) Una mente limpia de apego y odio (2) un habla limpia de falsedad, y (3) un cuerpo limpio de violencia. A cada paso debes usar el discernimiento; mantén tus instrumentos puros. Acepta lo que es verdadero y descarta lo demás. Si tienes deseos mundanos, no puedes escapar a la pena. La alegría y la paz no residen en los objetos externos. Están dentro de ti. Esfuérzate por experimentar el Amor, que es la Divinidad misma.

22.     Los Vedas y Puranas (sagradas escrituras) merecen ser leídos y oídos atentamente. El Nombre de Dios debe ser recitado y escuchado con devoción. Para algunas dolencias se prescriben medicamentos, tanto para uso interno como externo. Sin embargo, para esta dolencia universal que es Bhavaroga (el ciclo de nacimientos y muertes), los medicamentos prescriptos para uso interno y externo son Shravanam (escuchar la Gloria de Dios) y Keertanam (recitar o cantar la Gloria de Dios). Todo aspirante debe cantar y escuchar el Nombre de Dios, para recibir Su Gracia.

23.     Deben vivir en el mundo con “Udaseenabhava“, la etapa del desinterés o altruismo, que describe la condición de aquel que ha captado la Verdad.  En este nivel, saborearán la dulzura de lo Divino y nunca albergarán distracciones ni dudas, viviendo sin aflicciones.  Los grandes sabios Shuka, Sanaka y Sananda vivían en esta bienaventuranza y en la convicción de la Unidad con lo Divino.  Usaban su intelecto como primer instrumento, el que resplandecía en su prístino fulgor, limpio del óxido de las atracciones sensoriales.  Pueden llegar a esto a través de su propia vida disciplinada y un esfuerzo incesante. 

24.     Si hay algo más sagrado que cualquier otra cosa, más auspicioso que cualquier otra cosa, más sagrado que lo más sagrado, es seguramente el Nombre del Señor, o el Señor mismo. Abandona la compañía de los que tienen la mente siempre puesta en el mundo, y busca la compañía de los sabios y los buenos. Refúgiate en el Señor — Él es la Paz personificada. Él residirá constantemente en todo lugar donde los devotos honren Su Nombre con sinceridad, devoción y entrega. Practica una intensa devoción al Señor, pues esta es la clave para alcanzar la felicidad verdadera y permanente.

25.     Adora al Señor que vive en tu corazón, más cerca de ti que tu amigo más íntimo, que tu padre, tu madre o tu preceptor. Él es para ti todo eso, y más. El cuerpo físico, y los placeres y comodidades que anhelas, todos están sujetos a daños y decadencia. Tarde o temprano el cuerpo se convierte en alimento para perros y chacales. El Señor, en cambio, te otorga bienaventuranza y alegría que son para siempre. No puedes ganártelo con erudición, votos pomposos ni rituales coloridos. Entrégale tu corazón. Él no desea de ti nada más.

26.     El amor de la persona mundana es impuro, ya que se dirige a los objetos materiales. Mientras que el mismo amor, cuando es dirigido hacia el Señor, te conduce hacia Dios. Realmente, la devoción es la auténtica técnica para alcanzar la liberación, y es el Sadhana (ejercicio espiritual) por excelencia. La devoción contribuye al crecimiento de la sabiduría. La devoción y el odio no pueden coexistir. Cuando alguien está lleno de devoción, su ignorancia se desvanece paso a paso. El amor dirigido hacia Dios es sumamente beneficioso, y produce el bien supremo para todos. Cultiva la devoción.

27.     Hasta que la devoción se haya desarrollado por completo, debes practicar ininterrumpidamente el escuchar las escrituras y el cantar la gloria de Dios. A veces los devotos tratan con Dios como si estuvieran regateando o haciendo algún negocio. Esta actitud debe ser abandonada. Sin importar quién seas, no debes pedir a tu amado Señor nada más que la devoción, o amor hacia Él. La verdadera entrega es el flujo incesante de amor hacia los pies del Señor. Esta entrega garantiza la paz auténtica y perdurable.

28.     No es fácil alcanzar la Gracia del Señor cuando en nuestro interior reside el sentimiento de "Yo" o Ahamkara. Cada persona, ilustrada o analfabeta, debe sentir un irresistible impulso de conocer a Dios. Dios tiene el mismo cariño por todos Sus hijos, porque iluminar es la naturaleza de la luz. Usando la luz podemos leer buenos libros o cometer malas acciones. No debes usar la luz (la Gracia del Señor) para fines incorrectos. Para progresar en el camino hacia Dios debes cantar el Nombre de Dios.

29.     Podemos proclamar que somos devotos del Señor sólo cuando las pasiones y emociones son puras, y el carácter virtuoso. La lengua puede pronunciar el nombre del Señor, el oído oír la gloria del Señor, la mano esparcir flores sobre la imagen de Dios; pero puede que la lengua no conozca el sabor o no lo apetezca, puede que el oído no anhele a Dios o la mano no Lo ansíe. Eso sólo puede ocurrir cuando el corazón está consciente del Supremo, cuando la mente se emociona al recordar la gloria de Dios. De otro modo uno es como la cuchara que se sumerge en lo agrio y lo dulce con igual presteza e insensibilidad. No rehúsa ni apetece ninguno de los sabores.

30.     Cualquier cosa que se haga desde la salida hasta la puesta del sol debe ser consagrada, como si fuera para la adoración del Señor.  Del mismo modo en que se pone cuidado en cortar sólo flores frescas y fragantes, uno debiera esforzarse por llevar a cabo únicamente acciones buenas y meritorias.  Si tuvieran esta visión siempre presente y vivieran en concordancia, entonces su vida será transformada en un largo e ininterrumpido servicio al Señor.  Desaparecerá el sentimiento del ‘yo’ y ‘tu’, y será destruida toda traza del ego.  Alcanzarán esa etapa en que Dios es el Amo y ustedes el servidor, y en que el mundo sea su ofrenda al Señor.  El llevar una vida saturada de esta alegría es en verdadera bienaventuranza.

31.     No existe distinción entre Bhakti (Devoción) y Jnana (Sabiduría).  Del mismo modo en que el culto al Saguna (Dios con Forma) se llega a transformar en el culto al Nirguna (Divinidad Sin Forma), también el Bhakti madura hasta el Jnana.  Un pan de caramelo que sea cortado en tres trozos iguales, tendrá la misma dulzura, peso y forma.  Los tres atributos no pueden ser separados, ya que no encontraremos la dulzura en una parte, el peso en otra y la forma en la tercera.  Cuando se coloca una sobre la lengua y comienza a deshacerse, se reconoce el sabor, va perdiendo el peso y la forma se modifica, todo simultáneamente.  Así también, el Jiva (alma individual) y el Paramatma (alma divina) no están separadas.  Son una sola y la misma.  Por lo tanto, cada acto que lleven a cabo debe emprenderse con espíritu de servicio, de amor y de sabiduría.  Este es en verdad el mapa rutero para llegar hasta Dios. 

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